18 abr. 2008

Las beatas y beatos


A través de las cuentas que toma el vicario de Ayala hacia 1616, sabemos que junto a la ermita de Etxaurren y adosada a ella existe una casa, en la que vive la beata. Esta mujer, los mayordomos y algún vecino más rinden las cuentas. Manda reparar la entrada y el pórtico de la ermita, y encarga a la beata que lo realice. Dice que el santuario tiene algunas rentas y se recogen limosnas, con las que es posible realizar las citadas reformas y reparaciones. También la casa se repara por estos años.
Los datos apuntados hablan de la beata, una mujer que vive en la casa de la ermita, que se encarga de la limpieza y de la "luminaria", lámpara que estará siempre encendida ante la imagen de la Virgen.
Abundan los datos sobre las frailas y beatas de los santuarios y ermitas, y, aunque los nombres tienen distinta significación, el hecho es que se aplican indistintamente a las guardianas de estas iglesias los nombres de frailas y beatas. Así sucede también con la que vive en Etxaurren: mientras en 1617 se le llama beata, en 1637-40 se le dice "fraira", corrupción popular de fraila. Posteriormente, en el siglo XVIII se le llama habitualmente la beata.
Algunos datos sobre la beata en el siglo XVII son:
1) A la entrada de la beata en la casa se hace inventario de todos los bienes que existen, tanto en la vivienda como en la ermita; de todos ellos ha de dar cuenta la señora. Entre estos bienes, en 1640, se dice que hay:
- Una artesa
- Un hacha de cortar, una azada y un zarcillo
- 9 ovejas
- 1 lechón de sobreaño
Existe también una huerta enfrente de la casa.
2) La beata había decidido dedicar su vida al cuidado de la ermita, en un estilo de vida que podía semejarse a la de una ermitaña o religiosa:

"Francisca de Chaurren, viuda que soy y quedé de Antonio de Gochi, vecio que fue del lugar de Belandia, cuyo matrimonio se disolvió sin dejar hijos legítimos, y que yo no tengo otros ningunos ni herederos forzosos, y al presente me he dedicado al servicio de Dios, siendo frayla y servidora en la yglesia de Ntra. Sra. dechaurren, sita en el barrio de Chaurren, que es del concejo de Menoyo, en esta tierra y provincia de Ayala, en cuio ministerio estoy al presente ocupada y deseando que los pocos bienes que he adquirido...".
Francisca de Chaurren deja abundantes bienes al santuario cuando muere en 1640.
3) La prohibición de frailas y seroras, promulgada por el obispo de Calahorra en 1698, debió repercutir en la que vivía en el santuario de Etxaurren. Sucede que en el siglo XVIII desaparece la fraila y surgen los beatos y santeros.
Al beato se le llama ermitaño y santero. Labra las fincas, propiedad del santuario y recorre los pueblos de Ayala pidiendo limosna para la Virgen de Echaurren por las puertas.
Desde 1746 a 1754 no hay beato en la casa de Etxaurren; los vecinos labran las tierras de la Virgen y el mayordomo hace la colecta por los pueblos. En 1755 aparece viviendo en la casa un matrimonio, los cuales cumplen con la misión propia de su cargo. En 1790, se hace un inventario general de bienes con motivo de entrar de beatos Estanislao de Lartundo y Dominica de Salazar.
En 1823 sigue pagando el beato la renta anual de 2 fanegas de trigo; en 1825 el Visitador afirma que la ermita tiene renta de beaterio o sujeto que vive en la casa; y en 1845 se hace la última alusión al beato. En Menoyo se guarda el libro con las cuentas de lo que se recauda y se gasta desde 1847 hasta 1960, apuntado por los mayordomos de la ermita.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta la foto de Etxaurren con la Peña al fondo.