8 nov. 2011

Capellanía de Esteban de Echaurren en la Ermita de Nuestra Señora de Etxaurren


Esteban de Echaurren es, hasta la fecha, el emigrante más antiguo de Menoio a América del que hay datos. El 16 de mayo de 1705 se le da licencia para pasar a Perú como criado de Gabriel Menéndez Bustos, sargento mayor y corregidor de las villas de Ica, Pisco y Nasca. En dicha fecha, nuestro hombre tiene 26 años y está soltero. En el expediente de información hecho para poder pasar a América se dice de él que es de buena estatura, blanco, pelo y barba negros y alguna señal de viruela.
No tenemos muchos más datos de él hasta su muerte, que se produce en 1733. En ese momento, sus albaceas testamentarios inician los trámites para la fundación de una capellanía en homenaje a su persona en la ermita de Nuestra Señora de Etxaurren en su pueblo natal, siguiendo las instrucciones por él dejadas:
Ytem nos comunicó el dicho D. Esteban de Echaurren que (después de cumplido el todo de su testamento y lo que nos comunicó sin obligación de revelarlo a persona alguna, ni tampoco a persona alguna dar cuenta según fue su voluntad) se saquen de sus caudales, en caso de que lo hubiese, 4.000 pesos escudos de a 8 reales de plata y con ellos se fundase una capellanía de misas en la ermita de Nuestra Señora de Echaurren, que se venera en el barrio de Echaurren, del lugar de Menoyo, parroquia de San Juan de Quejana, en el M. N. y M. L. Valle de Ayala, provincia de Álava, obispado de Calahorra y La Calzada, de tantas cuantas cupiesen y fuesen necesarias para todos los domingos, días de fiesta y de trabajo que sean de Nuestra Señora, todos los años perpetuamente con poder y facultad para nombrar capellanes, siendo preferidos los parientes en primer lugar y nombrando por patrono a D. Domingo de Echaurren, su hermano y a sus hijos y sucesores, para lo cual nos dio poder y facultad cumplida. Y nosotros, en virtud de la dicha su voluntad y comunicación, que nos hizo para en caso de que haya residuo, cumpliremos su voluntad y haremos dicha fundación, según y con las prevenciones que nos hizo secretamente.
Además también hace una donación de 100 pesos a la ermita:
Así mismo, nos comunicó que por la particular devoción que tenía al Santuario de Nuestra Señora de Echaurren, en que por su memoria firmada había dispuesto se le diesen por una vez cien pesos escudos de a 8 reales de plata, acordándose de la dicha imagen muy pequeña, nos dijo dispusiesemos de la dicha cantidad aunque fuese con algún aumento de limosna por una vez lo que nos pareciere más conveniente para adorno de dicha capilla.
Sin embargo la fundación de la capellanía sufre cierto retraso por la oposición de las religiosas del convento de Quejana a que esta capellanía quede en jurisdicción del obispado de Calahorra y La Calzada en lugar de bajo jurisdicción de la orden de los dominicos. En 1738, el obispado autoriza la fundación de la capellanía que tiene entre sus condiciones principales las siguientes:
La capellanía se ha de servir en la Ermita de Etxaurren y, en caso de que por cualquier motivo no se pueda decir misa en ella, se dirán las misas en la parroquia de Maroño.
Los capellanes han de ser clérigos de la familia del fundador. En caso de que no hubiera ninguno en alguna época, los patronos nombrarán a quien consideren más adecuado.
No se pueden vender, permutar ni grabar los bienes destinados al mantenimiento de esta capellanía.
El patrono debe pertenecer también a la familia. Y en caso de que no quedase nadie de ella, será patrono el obispo de cada momento.
Como bienes para el mantenimiento de la capellanía se dejan 97.774 reales, que consisten en 6.160 ducados impuestos en la Universidad y Casa de la Contratación de la villa de Bilbao sobre los derechos y averías y 30.000 reales empleados en la compra de unas casas, molino y heredades del lugar de Quejana, barrio de Ibagüen.
En 1906, esta capellanía se da por extinguida completamente según el artículo 3º del convenio de ley de 24/06/1867.

Fuentes: Archivo de Indias
Archivo diocesano del obispado de Vitoria

1 may. 2011

Emigrados de la familia Viña Isasi desde Menoyo a Támpico


Mexico fue uno de los destinos principales de los ayaleses que emigraron a América en el siglo XIX. Lo habitual era instalarse con parientes o amigos avecindados en el lugar de destino. Desde Menoyo partieron los 3 hermanos Viña Isasi: Juan José, Domingo Cancio y Antonio Gaspar. Los 3 hermanos habían ido a reunirse con su tío materno Domingo Rafael Isasi Norzagaray, el cual llevaba varios años en Támpico y a cuyo amparo habían acudido varios jóvenes de Ayala. De hecho, su establecimiento, contado entre los más antiguos de esta ciudad, sobrevivió hasta bien entrado el siglo XX.

El primero en emigrar a América fue Juan José, el mayor, nacido en Menoyo en diciembre de 1832. No conozco la fecha de su partida, pero en 1856 ya parece llevar un tiempo en Támpico según los datos que da su madre en su testamento:

“...Declaro hallarme legítimamente casada con D. Gaspar de Viña, de cuyo matrimonio tenemos y reconocemos por hijos legítimos a D. Juan, Dª. Inocencia, D. Domingo y D. Antonino de Viña e Isasi, el primero soltero en América y los otros tres, también solteros, en nuestra compañía y de la edad de 20, 17 y 12 años cumplidos...

...También declaro que mi hijo D. Juan nos ha mandado posteriormente varias cantidades de reales, y aún en el día, es muy posible se halle en camino alguna letra en nuestro favor. Y quiero que la mitad de lo que venga sea para mi esposo y la otra mitad para los 3 hijos que existen en nuestra compañía por iguales partes.
Así mismo, tengo recibidas algunas sumas que me tiene mandadas D. Domingo Rafael de Isasi, importantes 4.400 reales.
Declaro que a mi hija Inocencia le tiene mandado su tío, el mismo D. Domingo Rafael 400 reales y quiero se le entreguen en dinero...

...Lego a mi hijo D. Juan de Viña, residente en América, la cantidad de 200 reales en dinero, como recuerdo para cigarros u otra cosa en mi nombre. Y mediante a que no tiene necesidad de los bienes nuestros, sino que por el contrario él nos ha socorrido y nos está socorriendo abundantemente, le desheredo y aparto con ellos, un árbol y una teja del demás derecho a mis bienes...

...Si mí referido hijo D. Juan de Viña regalase a mi otro hijo D. Domingo o a alguno de los otros alguna cantidad expresando que era especialmente para alguno de ellos, claro es que debe aumentárseles o entregarse a cada uno lo que mande...”

Después de trabajar un tiempo con su tío, Juan José ingresó en la casa Diego de La Lastra, dirigida por los hijos del titular que ya había fallecido. Primero fue empleado de la casa y después pasó a ser socio. Su contribución a la empresa debió ser importante, si consideramos el caudal de bienes que acumuló y reclamó en 1872 al separarse de la Compañía: un remolcador, 3 chalanes de hierro, una lancha, el vapor de rueda atrás Bost, los buques Enrique y Ayala y el vaporcito de fierro Lau, valuados conjuntamente en 30.000 pesos, más la propiedad de 25 terrenos y la finca el Valadero, ubicada en Pueblo Viejo (Veracruz), con todos sus enseres y animales.

Es por esta época cuando mandó hacer varias obras a su cuenta en su pueblo natal: construyó la pared del cementerio a la vez que hacía el panteón para su familia, pagó el camino hasta la Ermita de Etxaurren y también hizo algunos arreglos en su interior, tal y como se recoge en el libro de actas:

Reunido todo el vecindario de este pueblo de Menoyo en el sitio de costumbre para tratar y deliberar la pretensión que desea obtener Don Juan de Viña natural de Menoyo y vecino de Tampico para llevar a cabo el camino para la Virgen de Echaurren ó sea la reforma que a expensas del mismo Don Juan quiere hacer; así como la construcción de la pared del camposanto y su panteón desde luego y desde ahora le facultamos todo el vecindario de unánime conformidad para que haga y deshaga todo lo que tenga por conveniente en lo que corresponde a este vecindario sin que para ello en ningún tiempo ponemos ni hemos de poner obstáculo alguno de una ni otra parte y el que le pusiere se atenderá a los perjuicios que de ello se siguiese.

Así mismo le cedemos la tierra que al vecindario pertenece en propiedad en la Barrera de Ligutia gratuitamente para llevar a cabo su empresa y queremos que ese documento simple tenga el mismo valor que un instrumento público que dando estampado en el libro de decretos de este con esta fecha para su memoria y seguridad de todo lo mencionado.

Y para que así conste donde convenga lo firmamos los que sabemos y por los que no saben tres testigos a su ruego en Menoyo a 16 de agosto de 1871.

Juan José se encargó de introducir en los negocios a su primo Nicolás del Campo Isasi, natural de Erbi, el cual, en 1873, se casó con Rafaela de La Lastra, y pasó a formar parte del clan comercial-familiar. Posteriormente, él se encargó de ayudar en los negocios a su sobrino Felipe Álava.

Los 2 hermanos pequeños de Juan José también emigraron a Támpico en 1858, después de la muerte de su madre, según consta en las fianzas conservadas en el Archivo Provincial de Álava. Sin embargo, no he conseguido ningún dato sobre su actividad en América.

Fianza otorgada por D. Francisco de Mendia, D. Bonifacio de Balza y D. Fermín de Retes, vecinos de Retes, a favor de D. Antonio Gaspar de Viña e Isasi, residente en Menoyo, para su transito a América.
En Llanteno, a 7 de julio de 1858, ante mí el infrascrito escribano por Su Majestad del número del Ayuntamiento de Ayala y testigos que se dirán: D. Francisco de Mendia, D. Bonifacio de Balza y D. Fermín de Retes, vecinos del pueblo de Retes; que de serlo y arraigo conocido yo el escribano doy fe, los tres juntos y solidariamente dijeron: Que D. Antonio Gaspar de Viña e Isasi, de edad de 14 años, soltero, natural del pueblo de Menoyo, hijo legítimo de D. Gaspar y Dª Melitona, ya difunta, vecinos que fueron y es del mismo, ha determinado pasar a Tampico en la República mejicana a dedicarse al comercio en compañía de D. Domingo Rafael de Isasi, su tío de aquella vecindad. Mas como para emprender el viaje sea necesario obtener previamente el correspondiente pasaporte, y éste no se expide sin llenar los requisitos exigidos por Real Orden circulada en 9 de Noviembre de 1853 por el señor Gobernador Civil de esta provincia, para que tenga efecto voluntariamente otorgan: Que responden de que el emigrante D. Antonio Gaspar ha obtenido la licencia de su padre el repetido D. Gaspar; que no se halla encausado ni tiene impedimento legal que le obste ausentarse, de todo lo cual responden los tres otorgantes solidariamente con sus bienes presentes y futuros. Así lo dijeron y firmaron a quienes doy fe conozco, siendo testigos D. Francisco de Robina, D. Luis de Ugarte y D. Antonio de Aguirre de esta vecindad, firma uno que sabe no haciéndolo tampoco D. Aspar de Viña que se halla presente por ignorarlo y en de todo yo el escribano.
Francisco de Mendia, Bonifacio de Balza, Fermín de Retes, Francisco de Robina, Ante mí, Antonio Vitorica.

Fianza otorgada por D. Francisco de Mendia, D. Bonifacio de Balza y D. Fermín de Retes, vecinos de Retes, a favor de D. Domingo Cancio de Viña e Isasi, residente en Menoyo, para su tránsito a América.
En Llanteno, a 7 de julio de 1858, ante mí el infrascrito escribano por Su Majestad del número del Ayuntamiento de Ayala y testigos que se dirán: D. Francisco de Mendia, D. Bonifacio de Balza y D. Fermín de Retes, vecinos del pueblo de Retes; que de serlo y arraigo conocido yo el escribano doy fe, los 3 juntos y solidariamente dijeron: Que D. Domingo Cancio de Viña e Isasi, de edad de 18 años, soltero, natural del pueblo de Menoyo, hijo legítimo de D. Gaspar y Dª Melitona, ya difunta, vecinos que fueron y es del mismo, ha determinado pasar a Tampico en la República mejicana a dedicarse al comercio en compañía de D. Domingo Rafael de Isasi, su tío de aquella vecindad. Mas como para emprender el viaje sea necesario obtener previamente el correspondiente pasaporte, y éste no se expide sin llenar los requisitos exigidos por Real Orden circulada en 9 de noviembre de 1853 por el señor Gobernador Civil de esta provincia, para que tenga efecto voluntariamente otorgan: Que responden de que el emigrante D. Domingo Cancio ha obtenido la licencia de repetido su padre D. Gaspar; que no se halla encausado ni tiene impedimento legal que le obste ausentarse, de todo lo cual responden los tres otorgantes solidariamente con sus bienes presentes y futuros. Así lo dijeron y firmaron a quienes doy fe conozco, siendo testigos D. Francisco de Robina, D. Luis de Egaña y D. Antonio de Aguirre de esta vecindad, firma uno que sabe no haciéndolo tampoco D. Aspar de Viña que se halla presente por ignorarlo y en de todo yo el escribano.
Francisco de Mendia, Bonifacio de Balza, Fermín de Retes, Francisco de Robina, Ante mí, Antonio Vitorica.

Panteón construido en el cemeneterio de Menoyo por Juan José Viña Isasi en recuerdo de sus padres. En la actualidad ya no existe.

Fuentes:
- Archivo del Concejo de Menoyo
- Archivo Histórico Provincial de Álava (Protocolos Notariales: sig. 13.082, folios 84 y 85)
- Los españoles en Támpico: prestamistas, comerciantes y petroleros (1823-1920)/ Roberto César Hernández Elizondo
F

7 feb. 2011

Refranes y dichos tradicionales (III)

- Campana vuelta, chorizo a la olla.
- Cuando la semana está de piojos, en balde te cambies la camisa.
- Cuando la semana está de piojos, no te peines.
- De San Pedro a San Miguel, ni Rosario ni mujer.
- Ha quedado como caparra en culo de pastor.
- A mi no me hagas comulgar con piedras de molino.
- Cuando el bollo llega al pico del Ahorcado, antes de 3 días el suelo mojado.
- Febrerico el corto no es mejor que otros.
- Adios febrero, tu te vas y yo me quedo.
- Ceacico nuevo, tres días en el arca y después de casa en casa.
- Año bisiesto, año travieso.
- Según es el burro se le pone la albarda.

7 ene. 2011

Construcción del lavadero

Pliego de condiciones para adjudicar en subasta pública la construcción de un pozo o lavadero, próximo a las fuentes del pueblo en el lugar ya explanado, más la reposición de la fuente denominada de Abajo y pesebres y abrevadero contiguos, las cuales formula la Junta Administrativa de éste pueblo de Menoyo de acuerdo con el perito competente y que para su exacto cumplimiento se detallan a continuación:

1º La subasta tendrá lugar en un sólo acto a pujas a la llana en la Sala-Escuela de Menoyo ante la Junta Administrativa a las quince horas del día trece de Mayo del año actual y se adjudicará al postor que por menos cantidad verifique dichas obras, de los que hayan sido admitidos.

2º Para tomar parte en la subasta depositará todo licitador en el acto de la subasta la cantidad de quince pesetas como garantía de la subasta, quedando en depósito la cantidad que corresponde al rematante, para responder de la subasta y devolviéndose las de los demás al terminar el acto.

3º Será obligación del rematante el construir un pozo o lavadero en el término en que se halla hecha la explanación, arrimado a la peña viva, cuyo pozo tendrá tres metros de largo por dos de ancho, con piedra sillar a media labra, cuya altura será de sesenta y cinco centímetros y quince de grueso (por lo menos); en tres costados con piedras inclinadas para lavar bujandeada, si lo necesita, que ocupará los tres costados del pozo, o sea, cuatro metros lineales por diez o quince de grueso y cincuenta de ancho en cuatro lavaderas convenientemente separadas; dos al costado Norte, una al Este y otra al Oeste cogidas con cal hidráulica, así como enlosar el centro del pozo con losa a escuadra y cogidas las losas con cal hidráulica; así como conducir el agua desde el cocino o abrevadero, por su rasero, cogida con tuvo de cink u otro metal recubierto con piedra para el resguardo con mezcla de cemento: el pozo será construido con cuatro sillares en todo el cuadro,colocados sobre el enlosado y cogidos con cemento o cal hidráulica.

4º Será obligación del rematante para dar principio a las obras el construir una pared de refuerzo en la parte Norte a nivel con el fondo del pozo con la largura, anchura y altura que el terreno le permita, de mamposteria con mezcla de cal y cubijado con losa que seguirá los andenes y suelo del pozo, lo cual será reconocido por la Junta Administrativa antes de colocar los sillares, los cuales unirá con cemento.

5º Será obligación del rematante el desaguar y revocar interiormente con cal hidráulica: 1º los dos cocinos o abrevaderos contiguos a las fuentes; 2º la Fuente de Abajo 3º la fuente de arriba a los dos meses de arreglar la Fuente de abajo, pudiendo utilizar libremente la piedra comunal.

6º El presupuesto de las anteriores obras se tasa en la cantidad de doscientas ochenta pesetas y cada puja de rebaja será de una peseta.

7º El rematante de estas obras las tendrá terminadas para hacer la entrega provisional para el día veinte de Septiembre del año actual y serán reconocidas por el Maestro cantero que ha hecho el Presupuesto.

8º Las juntas de los sillares del Pozo tendrán un canal en el centro de cada uno para unirlos con cal hidráulica y unidos por encima con grampones de hierro emplomado.

9º El pago se hará en dos plazos a partes iguales, el primero al terminar la obra y hecha entrega provisional; y el segundo a los dos meses en que se hará entrega definitiva.

Menoyo, 13 de mayo de 1.917.